La vitamina D, mucho más que una vitamina…
Aunque la conocemos como la «vitamina del sol», la vitamina D realmente es una poderosa hormona que influye en casi todas las funciones de nuestro organismo. Sus receptores se encuentran presentes en huesos, músculos, corazón, cerebro, sistema inmune y prácticamente en todos nuestros órganos, regulando desde la fuerza muscular hasta nuestro estado de ánimo.
¿Qué dicen los últimos consensos médicos sobre suplementación?
Las recomendaciones recientes destacan que muchas personas pueden beneficiarse de mantener niveles óptimos de vitamina D (entre 30 y 50 ng/mL). Para lograrlo, estos son los consejos más actualizados por grupos específicos:
- Adultos menores de 70 años: Una ingesta diaria de aproximadamente 600 UI (15 µg) suele ser suficiente si hay exposición solar habitual, como ocurre aquí en Canarias.
- Adultos mayores de 70 años: Se recomienda suplementación diaria de aproximadamente 800 UI (20 µg) para reducir riesgos asociados al envejecimiento.
- Mujeres embarazadas: Se aconseja una dosis más alta, alrededor de 2.500 UI diarias (63 µg), ya que contribuye a reducir el riesgo de complicaciones como preeclampsia, parto prematuro y bajo peso del bebé al nacer.
- Población infantil y adolescentes: La suplementación es especialmente importante en niños pequeños y adolescentes, con dosis recomendadas entre 600 y 1.000 UI diarias para prevenir deficiencias, fortalecer huesos y reforzar su sistema inmunológico.
¿Y la exposición solar?
La forma más natural de producir vitamina D es a través de una exposición solar moderada y segura. Bastan entre 10 y 20 minutos al día (preferiblemente entre las 10:00 y las 15:00 horas), sin protección solar en brazos y piernas, para alcanzar niveles saludables. Pasados estos 10 minutos, hay que aplicar el fotoprotector en todas las zonas expuestas. Además, practicar ejercicio al aire libre potencia aún más este beneficio gracias al incremento de la circulación sanguínea y la activación muscular.
La combinación perfecta: Vitamina D + Magnesio 🧬
El magnesio es un nutriente esencial que favorece la activación y absorción de la vitamina D, optimizando así sus beneficios:
- Mejora la salud muscular y ósea
- Mejor respuesta del sistema inmunológico
- Incremento del bienestar emocional y físico general
Especialmente en embarazadas y personas mayores, combinar vitamina D con magnesio puede significar una diferencia considerable en la calidad de vida y la prevención de enfermedades.
Consejos prácticos finales:
- Consulta a tu médico para valorar tu nivel de vitamina D antes de suplementarte.
- toma dosis moderadas diarias en lugar de grandes dosis ocasionales.
- Practica actividades físicas al aire libre regularmente.
- Incluye alimentos ricos en magnesio, como frutos secos, verduras verdes, cereales integrales y legumbres.
¡Activa tu salud desde hoy, disfruta del sol con precaución y mejora tu calidad de vida!
Feliz lunes,
Marina—
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















