El impétigo es una de las infecciones cutáneas más frecuentes en los niños, especialmente entre los 2 y 6 años. Se caracteriza por ser una infección altamente contagiosa y habitual en los meses de verano. Esto se debe a que en estos meses tenemos temperaturas más altas y los niños acuden con asiduidad a las playas y piscinas.
Esta infección está producida por una bacteria llamada estafilococo aureus y que se manifiesta con la aparición de ampollas en la piel de la cara, de los brazos y del tronco.
A pesar de ser una afección habitual en los más pequeños, poco se conoce acerca de la misma. Por ello, la Dra. Marina Rodríguez nos da la explica, a continuación, todo lo que debemos saber sobre el impético y su diagnóstico y tratamiento en la consulta del servicio de Dermatología Pediátrica.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
¿Cómo diferenciar las ampollas casuadas por impétigo de las que pueden aparecer a causa de otras enfermedades de la piel?
Existen dos tipos de impétigo, uno no ampolloso, es decir, que no cursa con ampollas, sino con erosiones de la piel y costras amarillentas con aspecto de miel; y otro que cursa con pequeñas vesículas y ampollas.
Estas ampollas, debido a la presencia de la bacteria causante, se pueden tornar secas y amarillentas con el paso de los días y son altamente infectantes, por lo que suelen existir más lesiones en otros familiares-amigos afectados.
El diagnóstico suele ser clínico, mediante la exploración física y la anamnesis del dermatólogo, pediatra o médico de familia y en casos dudosos, el diagnóstico definitivo lo ofrece el cultivo microbiológico del exudado de las lesiones.
Existen otras muchas enfermedades dermatológicas que pueden plantear un difícil diagnóstico diferencial: infección por Virus Herpes simple, Penfiogoide ampollosos, que es una enfermedad autoinmune, infección por ciertos tipos de hongos llamados dermatofitos, reacción alérgica a picadura, infección por parásitos como la escabies, etc. Es la historia clínica y la exploración física por el personal cualificado la que permitirá el diagnóstico diferencial entre todas ellas.
Otros síntomas frecuentes del impétigo
Al ser una infección cutánea superficial, puede producir picor, ardor incluso dolor si se encuentra en área peribucal. En ocasiones se pueden palpar adenopatías en las zonas adyacentes.
Es frecuente la extensión a otras zonas en relación con el rascado en forma de pequeñas vesículas o ampollas redondeadas que se secan dejando costras amarillentas.
En ocasiones puede extenderse en profundidad y causar infecciones mucho más severas en pacientes con otros problemas de base como diabetes, tratamientos inmusosupresores, cáncer, etc.
Dos tipos de impétigo: ampolloso y no ampolloso
Impétigo ampolloso
El subtipo de impétigo ampolloso está causado mayoritariamente por Staphylococcus aureus, ya que es un subtipo de fago específico (II) el que tiene la capacidad para producir las ampollas en la piel debido a la producción de una toxina que rompe las uniones entre las células.
Impético no ampolloso (contagioso)
El Streptococcus pyogenes produce el otro subtipo de impétigo (el contagioso), que no cursa con ampollas ni vesículas sino con pequeñas heridas-erosiones en la piel y la formación de una costra amarillenta con aspecto de miel (melicérica) que se puede extender a otras localizaciones tras rascado o autoinoculación.
El subtipo de impétigo producido por el S. Pyogenes puede complicarse con problemas renales como la glomerulonefritis debido a reacciones inmunes del organismo tras la infección por esta bacteria.
¿Qué diferencias hay entre estos dos tipos de impétigo?
- El impétigo contagioso se presenta como pequeñas heridas o erosiones superficiales tras pequeñas heridas o traumatismos con la formación de un exudado amarillento que se seca dejando abundantes costras con aspecto de miel. Normalmente se pueden observar varias lesiones en el midmo individuo fruto de la autoinoculación.
- El subtipo ampollosos se presenta como varias vesículas o ampollas con líquido amarillento o purulento normalmente en los miembros o tronco de los niños que se rompen fácilmente y dejan de la misma forma costras con costras amarillentas.
¿Cuáles son las principales vía de contagio?
Este tipo de infecciones son más frecuentes en verano, debido a las condiciones de humedad y temperatura y la principal vía de contagio es el contacto directo con una lesión. El contacto piel con piel permite la diseminación de la infección de forma muy eficaz, encontrándose normalmente varios individuos afectos en la misma familia.
¿Por qué aumenta la incidencia en niños durante el verano?
Las condiciones idóneas de calor y humedad y el hecho de presentar más áreas de piel expuestas para el contacto de piel con piel facilitan el contagio al mismo paciente o entre personas.
¿El impétigo está relacionado con alguna otra enfermedad de la piel?
Como cualquier otra infección, los pacientes con dermatitis atópica o con enfermedades que supongan alteraciones del sistema inmune: diabetes, tratamientos inmunosupresores, inmunodeficiencias, quimioterapia, etc, están más predispuestos a presentar esta infección.
Los pacientes con dermatitis atópica, al no presentar sufiente protección a nivel de la barrera cutánea, unido con la exposición a mayor humedad y cloro en piscinas, que suele empeorar el estado de la piel son mucho más proclives a presentar este tipo de infecciones que los pacientes no atópicos.
Además, proporcionalmente, los pacientes atópicos tienen un mayor número de colonias de Staphylococcus Aureus habitando en la superficie de su piel y mucosas de forma natural, por lo que el riesgo de infección por este patógeno es mayor.
El tratamiento del impétigo
Dependiendo de la extensión del cuadro se realizará la decisión sobre si la antibioterapia es tan sólo tópica, con cremas o de forma sistémica mediante jarabes o comprimidos, pero el tratamiento del impétigo será siempre un antibiótico junto con otras medidas para el tratamiento coadyuvante y sintomático (cremas emolientes, antihistamínicos para el picor, antiinflamatorios si existe mucha inflamación, etc)
¿Qué cuidados de la piel necesitan los niños con esta enfermedad?
Es fundamental realizar el tratamiento recetado por su especialista para acabar con la infección y con ello impedir que la batería siga progresando en superficie cutánea afecta y en profundidad para evitar las consecuencias más sevreas que puede tener la enfermedad.
Además es importante, sobre todo en el caso de los pacientes atópicos realizar una hidratación correcta a diario para mejorar la función barrera cutánea y evitar con ello futuras infecciones y aplicar medidas correctas de fotoprotección para evitar que pueden quedar zonas con “manchas” pigmentadas en las zonas con infección.





















