Cada verano aparecen nuevas tendencias relacionadas con la pérdida de peso. En los últimos años se ha popularizado el término “Summer Ozempic”, utilizado para describir el aumento de personas que recurren a fármacos como la semaglutida antes del verano para perder peso.
Pero conviene aclarar algo importante: estos tratamientos no deben entenderse como una moda estética ni como una solución rápida para “operación bikini”. Los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida, son medicamentos que, bien indicados y supervisados médicamente, pueden ser una herramienta muy valiosa para personas con obesidad o sobrepeso asociado a riesgo metabólico.
El exceso de grasa también da miedo
Muchas personas llegan a consulta diciendo: “Me da miedo usar estos tratamientos”. Y es comprensible. Cualquier medicamento debe indicarse con prudencia, criterio médico y seguimiento.
Pero también debemos recordar que el exceso de grasa abdominal, la hipertensión, el colesterol elevado, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y el riesgo cardiovascular también deberían preocuparnos.
La obesidad no es solo una cuestión estética. Es una enfermedad crónica, inflamatoria y metabólica que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, hígado graso, apnea del sueño, artrosis, algunos tipos de cáncer y deterioro de la calidad de vida.
Por eso, cuando estos fármacos están bien indicados, no hablamos de frivolidad: hablamos de salud.
¿Qué hacen estos medicamentos?
Los fármacos tipo GLP-1 actúan imitando una hormona intestinal que participa en la regulación del apetito, la saciedad, la glucosa y el vaciamiento gástrico. En muchos pacientes ayudan a comer menos, tener menos ansiedad por la comida y mejorar parámetros metabólicos.
Eso sí: no sustituyen a una alimentación saludable, al ejercicio, al trabajo muscular ni al seguimiento médico. El mejor resultado se consigue cuando el tratamiento forma parte de un plan integral.
El reto: perder grasa, no perder salud
Una pérdida de peso rápida o intensa puede acompañarse de pérdida de masa muscular si no se cuida la proteína, el ejercicio de fuerza y el descanso. Por eso, en cualquier tratamiento de pérdida de peso debe haber una estrategia clara:
- Alimentación suficiente y rica en proteína.
- Ejercicio de fuerza para preservar músculo.
- Control médico y analítico.
- Hidratación adecuada.
- Sueño reparador.
- Cuidado de la piel y de la estructura facial.
Adelgazar no debe significar verse cansado, envejecido o frágil.
¿Qué es el “Ozempic face”?
Con este término se describe el aspecto facial que algunas personas notan tras una pérdida importante de peso: rostro más hundido, pérdida de volumen en mejillas y sienes, mayor flacidez, surcos más marcados y sensación de envejecimiento facial.
No ocurre porque el medicamento “estropee la cara”, sino porque al perder grasa corporal también puede disminuir parte del volumen graso facial, especialmente si la pérdida es rápida o si ya existía flacidez previa.
La cara también adelgaza.
Dermatología: te acompañamos en el cambio
En Dermaten Clínicas entendemos que el objetivo no es solo bajar kilos. El objetivo es mejorar la salud, la energía, el bienestar y también mantener una imagen natural, descansada y armónica.
Por eso, cuando una persona está en un proceso de pérdida de peso, podemos acompañarla con tratamientos dermatológicos y médico-estéticos orientados a:
- Mejorar la calidad de la piel.
- Estimular colágeno.
- Tratar la flacidez.
- Recuperar soporte facial de forma natural.
- Mejorar textura, luminosidad y firmeza.
- Prevenir un aspecto envejecido tras la pérdida de peso.
Cada caso debe valorarse individualmente. No se trata de rellenar por rellenar, sino de estudiar la estructura facial, la calidad de la piel, el grado de flacidez y el ritmo de pérdida de peso.
Una medicina más completa
La medicina moderna debe integrar salud metabólica, prevención cardiovascular, nutrición, ejercicio, bienestar emocional y dermatología.
El verano puede ser un buen momento para tomar conciencia, pero no para caer en soluciones rápidas sin control. Si existe sobrepeso, grasa abdominal o factores de riesgo, el abordaje debe ser médico, personalizado y seguro.
Los medicamentos tipo GLP-1 pueden ser una herramienta excelente cuando están bien indicados. El miedo no debe impedir tratar una enfermedad real. Pero tampoco deben usarse como una moda ni sin seguimiento.
Adelgazar puede mejorar la salud.
Mejorar la salud puede mejorar la piel.
Y cuidar la piel durante el proceso ayuda a mantener una imagen natural, vital y saludable para que muestres tu mejor versión.
Feliz finde,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
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