Diferencia efluvio vs. alopecia androgenética, cuándo consultar y qué hacer.
Entre septiembre y noviembre muchas personas notan más pelos en la ducha o el cepillo. No siempre es enfermedad: existe una variación estacional del ciclo capilar con más cabellos en fase de caída tras el verano. Aun así, conviene saber cuándo es normal y cuándo puede ser precisa una valoración dermatológica.
Qué es la “caída estacional”
- El efluvio telógeno (ET) es un aumento difuso de la caída que aparece 2–3 meses después de un “disparador” (p. ej., verano, fiebre, parto, estrés, cirugía, dietas restrictivas, fármacos, infecciones víricas especialmente el covid,…). Suele resolverse solo en 3–6 meses, pero debido a la intensidad de la caída suele generar mucha ansiedad en los pacientes.
- La estacionalidad se debe a que en verano aumenta el porcentaje de folículos en telógeno por el aumento de estrés oxidativo que ejerce la radiación UV sobre nuestro cuero cabelludo. Ésto hace que aproximadamente 100 días después (otoño) se desprendan más cabellos.
Dato útil: perder 50–100 pelos/día es normal; en ET esa cifra sube durante semanas pero sin formación de placas alopécicas, sino de forma difusa.
ET vs. Alopecia Androgenética (AGA)
Efluvio telógeno (agudo):
- Inicio brusco tras desencadenante; caída difusa.
- “Hair pull test” (es la prueba de tracción que hacemos los dermatólogos cuando te vemos en consulta) frecuentemente positivo en toda la cabeza.
- Densidad global puede bajar un poco, pero el folículo no se miniaturiza ni hay alteraciones fibrosas o cicatrizales.
- Evolución: reversible en meses. No te preocupes, ya que es un cuadro autolimitado.
Alopecia androgenética:
- Progresiva y crónica. Suele existir un factor genético identificado.
- En mujer: ensanchamiento de la raya, con mayor afectación en frontal y parietal; en hombre: entradas/coronilla.
- Hay miniaturización del pelo (el pelo se vuelve más fino de forma progresiva).
- Requiere tratamiento específico. Por suerte, a día de hoy existen tratamientos altamente eficaces para prevenir y tratar.¿Cuándo consultar?
Pide valoración si notas alguno de estos puntos:
- Caída > 3 meses o que persiste > 6 meses.
- Aclaramiento localizado (raya que se ensancha, coronilla), retroceso frontal o calvas redondas.
- Picor, dolor, descamación intensa, costras o piel brillante (puede tratarse de una alopecia cicatrizal o irreversible, es importante tratar pronto).
- Pestañas/cejas afectadas o signos sistémicos (fatiga marcada, cambios menstruales, pérdida o ganancia brusca de peso).
- Postparto con caída muy intensa o ansiedad asociada.
Qué hacer (y qué evitar)
Sí:
- Rutina suave: champú acorde a tu cuero cabelludo, desenredar sin tirones, evitar calor excesivo y peinados muy tirantes.
- Nutrición completa mediante una correcta alimentación o complementos nutricionales si se precisa (proteínas, hierro, zinc) y manejo del estrés/sueño.
- Si se confirma AGA, valorar los distintos tratamientos con tu dermatólogo.
Evita:
- Cambiar 20 cosas a la vez, a veces nos volvemos locos y el estrés empeora el cuadro.
- Cortar suplementos “a ciegas” antes de una analítica y sin supervisión médica: avisa si tomas biotina, porque interfiere en pruebas (p. ej., troponina/tiroides).
Suplementos: lo que dice la evidencia
- Hierro (ferritina baja): si hay ferropenia, tratarla puede ayudar; varios estudios sitúan ferritina <40–60 ng/mL como umbral asociado a caída, pero la decisión es clínica.
- Serenoa repens (saw palmetto): señales positivas en estudios pequeños para AGA, pero evidencia limitada.
En resumen, sin déficit nutricional (lo cual en este lado del mundo es bastante improbable) o diagnóstico claro, los suplementos aportan beneficio limitado. Prioriza el diagnóstico correcto realizado por la persona correcta (tu dermatólogo), mejora tus hábitos y, si procede, tratamiento médico específico.
Feliz miércoles
Marina
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Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
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