Vivir en Canarias es un privilegio: sol, buen clima todo el año y naturaleza a nuestro alcance en 15 minutos. Pero este mismo sol que tanto disfrutamos puede convertirse en un enemigo si no tomamos las medidas adecuadas para proteger nuestra piel. La exposición solar sin protección no solo acelera el envejecimiento cutáneo, sino que aumenta el riesgo de cáncer de piel y problemas oculares y en mucosa labial, especialmente si hemos sufrido quemaduras solares previas.
🔎 ¿Sabías que una sola quemadura solar en la infancia duplica el riesgo de melanoma en la edad adulta?
Por eso, la fotoprotección debe empezar desde la infancia. Los niños tienen la piel más fina y vulnerable, y necesitan protectores solares específicos con filtros físicos o minerales, que no irriten ni atraviesen su barrera cutánea. Lo ideal es aplicar el protector solar media hora antes de salir al sol y reaplicarlo cada 2 horas, especialmente si han estado en el agua o sudando. No olvides zonas sensibles como orejas, cuello, empeines o parte posterior de las piernas. Además, debido a la fragilidad de la piel de los niños muy pequeños, no se recomienda exposición solar directa de la piel hasta pasados los 2-3 años de edad. Si los llevas a la playa, que sea vestidos con ropas específicas que protejan su piel.
🧢 Y no todo es crema solar: ropa con protección UV, sombreros de ala ancha, gafas de sol homologadas y evitar el sol entre las 12 y las 16 horas son claves para una protección completa.
🥗 La fotoprotección también se come
Una dieta rica en antioxidantes refuerza nuestras defensas frente a los radicales libres generados por la radiación solar. Alimentos como el tomate, las zanahorias, los pimientos rojos, el brócoli, las espinacas o los frutos rojos aportan vitaminas A, C y E, carotenos y polifenoles. ¡Inclúyelos en tu dieta diaria!. Quien sea muy malo de boca y no le quede más remedio, que se tome una cápsula de fotoprotector oral, pero yo prefiero un buen vaso de gazpacho fresquito.
🌈 En resumen:
- Usa protector solar todos los días, también en invierno y en días nublados. La «panza burro» no te protege.
- Enséñales a tus hijos desde pequeños a protegerse del sol. Te recomiendo los fotoprotectores en formato stick, no les cuesta nada ponérselos y les parece que es un juego.
- Combina crema solar con otras medidas físicas de protección. No olvides las gafas.
- Come bien para proteger tu piel desde dentro y bebe agua para ayudar con la deshidratación que conlleva la exposición solar.
Tu piel es para toda la vida. Cuídate.
Un abrazo
Marina





















