La primavera es una época especialmente bonita en Canarias, pero también puede ser una temporada complicada para muchas personas con predisposición alérgica. Aunque en nuestras islas los niveles de polen suelen ser más bajos que en muchas zonas de la Península, sí vemos con frecuencia síntomas relacionados con pólenes, ácaros, hongos ambientalesy, además, con episodios de calima, que pueden empeorar molestias respiratorias y cutáneas.
Desde consulta, me gustaría ayudarte a identificar cómo se manifiestan las alergias primaverales y qué medidas sencillas (muchas de ellas no farmacológicas) pueden ayudarte a prevenir brotes.
¿Qué factores alérgicos son más frecuentes en Canarias?
En Canarias, los síntomas alérgicos pueden estar relacionados con varios desencadenantes:
- Ácaros del polvo (muy frecuentes por el clima y la humedad en muchos hogares)
- Pólenes (entre los más habituales en nuestro entorno: gramíneas, parietaria, artemisia)
- Hongos/esporas (especialmente en ambientes húmedos)
- Calima y polvo en suspensión, que no siempre causan alergia “verdadera”, pero sí irritación y empeoramiento de síntomas en personas sensibles (asma, rinitis, piel reactiva)
¿Cómo pueden manifestarse en la piel?
Las alergias y la sensibilidad ambiental en primavera no solo afectan a nariz y ojos. También pueden expresarse en la piel, por ejemplo:
1) Brotes de dermatitis / eccema (piel atópica)
- Picor
- Enrojecimiento
- Sequedad intensa
- Empeoramiento de placas previas (pliegues, cuello, manos, párpados)
En pacientes con piel atópica, la primavera puede actuar como una época de descompensación, especialmente si coinciden calor, sudor, polen y una barrera cutánea alterada.
2) Dermatitis de contacto (alérgica o irritativa)
Puede aparecer tras contacto con:
- Cosméticos o perfumes
- Protectores solares mal tolerados
- Plantas
- Productos de limpieza
- Metales/accesorios (por ejemplo, níquel)
Se manifiesta con:
- Picor o escozor
- Enrojecimiento localizado
- Descamación
- Pequeñas vesículas o inflamación
3) Urticaria / habones
- Ronchas que aparecen y desaparecen
- Picor intenso
- A veces asociadas a calor, ejercicio, sudor, infecciones o desencadenantes no siempre claramente identificables
¿Y a nivel respiratorio?
Las alergias primaverales pueden producir o empeorar:
- Rinitis alérgica (estornudos, picor nasal, congestión, moqueo)
- Conjuntivitis alérgica (picor ocular, lagrimeo, enrojecimiento)
- Asma o empeoramiento del asma (tos, “pitidos”, sensación de opresión torácica, falta de aire)
- Irritación respiratoria en episodios de calima (tos, garganta irritada, empeoramiento en personas sensibles)
Métodos de prevención
Estas medidas son especialmente eficaces para reducir exposición y prevenir brotes:
En casa
- Ventilar en momentos de menor carga ambiental (según el día y evitando horas de mayor exposición si hay mucho polen o calima)
- Mantener ventanas cerradas durante episodios de calima o cuando el recuento de polen sea alto
- Limpieza frecuente con paño húmedo (evita remover polvo)
- Aspirado regular, idealmente con buen filtrado
- Reducir humedad si hay moho/hongos (ventilación controlada, deshumidificación si procede)
- Evitar tender ropa en exterior en días de alta carga de polen (el polen se adhiere a tejidos)
Al volver de la calle
- Ducharse y lavar el pelo con frecuencia
- Cambiarse de ropa
- Limpiar suavemente cara y párpados
- En piel atópica: aplicar hidratación/emoliente para reforzar barrera cutánea
Al aire libre
- Evitar actividades intensas en días con mucho viento, polen o calima
- Reducir exposición en primeras horas de la mañana (cuando suele haber más polen en suspensión)
- Usar gafas de sol (ayudan a reducir contacto con polen en ojos)
- Si haces tareas de jardín/limpieza exterior: mascarilla y lavado posterior
Cuidado de la piel (clave en primavera)
- Usar limpiadores suaves
- Aplicar hidratantes reparadoras (especialmente si hay dermatitis o piel reactiva)
- Elegir fotoprotección adecuada para piel sensible, sin fragancia si hay tendencia al eccema o dermatitis de contacto
- Evitar “experimentar” con muchos cosméticos nuevos en plena temporada de brote
¿Cuándo conviene consultar?
Te recomiendo valoración especializada si presentas:
- Picor o eccema persistente que no mejora
- Ronchas recurrentes
- Dermatitis en párpados, cuello o cara (muy frecuentes y a veces complejas)
- Tos, sibilancias o sensación de falta de aire
- Síntomas nasales/oculares intensos que alteran el sueño o la actividad diaria
- Empeoramiento claro en primavera que se repite cada año
Un buen diagnóstico permite diferenciar si se trata de:
- alergia respiratoria,
- dermatitis atópica,
- dermatitis de contacto,
- urticaria,
- o una combinación de varias (algo muy habitual).
La primavera en Canarias puede ser una estación preciosa… si sabemos adelantarnos. En muchos casos, la prevención y el cuidado de la barrera cutánea, junto con el control de la exposición ambiental, reducen significativamente los síntomas y mejoran la calidad de vida.
Si notas que cada primavera tu piel o tus síntomas respiratorios empeoran, una valoración personalizada puede ayudarte a identificar desencadenantes y planificar una estrategia preventiva antes de que aparezca el brote.
feliz jueves,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















