Los puentes, vacaciones, buen tiempo y las piscinas van de la mano… pero también pueden ser una combinación complicada para nuestra piel. El cloro y otros productos químicos presentes en el agua de las piscinas pueden resecar la piel, alterar su barrera natural y agravar enfermedades dermatológicas como la ictiosis, la xerosis o sequedad asociada a la menopausia o la dermatitis atópica.
🌊 ¿Qué le pasa a nuestra piel en la piscina?
El cloro es un potente irritante que altera el manto lipídico natural de la piel. Esto puede traducirse en tirantez, descamación, picor e incluso eccemas. Las personas con piel sensible, atópica o enfermedades cutáneas tienen un riesgo mayor de sufrir estos efectos.
🥛 Claves para una hidratación intensiva post-piscina:
- Ducha inmediata tras el baño con agua templada, para eliminar los restos de cloro.
- Usar limpiadores suaves, sin jabón, para evitar arrastrar más lípidos naturales.
- Aplicar la crema hidratante en los 3 minutos tras la ducha, cuando la piel aún está húmeda, para su mejor absorción e integración en las capas superficiales de la piel.
- Usa fórmulas ricas en ceramidas, urea (a baja concentración), ácido hialurónico o mantecas naturales.
- Repetir la hidratación al menos 2 veces al día cuando vayas a la piscina, especialmente si notas sequedad.
🥑 Nutre tu piel desde dentro: los aliados nutricionales
Los ácidos grasos esenciales y ciertos micronutrientes modulan la inflamación, reparan la barrera cutánea y mejoran visiblemente enfermedades inflamatorias dermatológicas como dermatitis atópica, psoriasis o ictiosis.
🔹 Ácidos grasos omega saludables:
- Omega 3 (EPA y DHA):
- Fuentes: pescado azul (salmón, sardina, caballa, atún), algas, aceite de pescado, semillas de chía y lino (recuerda hidratarlas antes), nueces.
- Omega 6 (ácido linoleico):
- Fuentes: aceite de girasol, frutos secos, semillas.
- Omega 9 (ácido oleico):
- Fuentes: aceite de oliva virgen extra, aguacate, almendras, nueces de macadamia.
🔹 Otros nutrientes clave para la salud de la piel:
- Vitamina A (ayuda a la renovación celular): zanahorias, batata, calabaza, hígado.
- Vitamina C (estimula la producción de colágeno, antioxidante): cítricos, kiwi, fresas, pimientos, frutas y verduras frescas en general.
- Vitamina E (ayuda a la protección celular): aceites vegetales, frutos secos, aguacate.
- Zinc (favorece la cicatrización y mejora la inmunidad): carne roja, mariscos, huevos, legumbres.
- Selenio (antioxidante): nuez de Brasil, pescado, cereales integrales.
👶 Especial atención en pieles atópicas o con ictiosis
Estas enfermedades se caracterizan por una alteración crónica de la barrera cutánea, que se hace muy finita. En estos pacientes, la piel ya presenta una mayor pérdida de agua transepidérmica, por lo que el contacto con el cloro agrava aún más la sequedad.
- Usar emolientes específicos varias veces al día es esencial.
- Evitar el agua muy caliente, baños prolongados, jabones agresivos o toallas ásperas.
🌞 Recuerda: cuidar tu piel no es un lujo, es salud. Disfruta del tiempo libre y la piscina… pero no te olvides del after-splash: tu piel necesita un “rescate” después del baño.
Feliz finde,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
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