El exposoma hace referencia a una serie de factores ambientales y de exposición a los que nos sometemos casi a diario y que tienen un impacto sobre nuestra salud. Se estima que a día la hoy, la genética explica el 25% de las enfermedades crónica. El 75% restante lo determinan los factores externos, es decir, el exposoma.
Además ,la evidencia de que el exposoma es el principal factor implicado en el envejecimiento cutáneo está cambiando tanto el diseño de nuevos productos como el enfoque del consejo dermofarmacéutico.
Los factores de riesgo del exposoma
Estos son los siete factores de riesgo del exposoma: alimentación, tabaquismo, temperatura Elevada, radiación Solar, falta de sueño, estrés y contaminación.
¿Cómo podemos proteger a nuestra piel de los efectos del exposoma?
De cara a evitar el envejecimiento de la piel relacionado con el exposoma, se ha demostrado que las personas que usan fotoprotección a diario envejecen un 24% menos que las personas que no lo usan. Es importante usar cosméticos fotoprotectores que protejan frente a la luz visible y UVA-B e infrarroja.
Además, el uso de cremas que contengan antioxidantes y repongan las capas lipídicas del estrato córneo revierten los efectos de la contaminación ambiental y temperaturas extremas a las que puede someterse la piel en ciertas localizaciones geográficas.
El estrés y el tipo de alimentación, ¿cómo afectan al estado de la piel?
Hay estudios que demuestran que la alimentación puede influir hasta en un 30% de los signos de envejecimiento. Una dieta rica en alimentos no procesados, verduras, aceite de oliva y legumbres parece proteger la piel de los daños causados por el exposoma, mientras que el consumo de carnes rojas, productos lácteos y mantequilla u otras grasas de origen animal lo empeoran.
Además, la deprivación de sueño y el insomnio se han relacionado, no solo con el proceso de envejecimiento, sino con multitud de enfermedades cutáneas autoinmunes y relacionadas con el estrés, como la psoriasis, vitíligo, liquen rubor plano, dermatitis atómica, etc.
Algunos estudios muestran que dormir menos de cinco horas se vincula con más signos de envejecimiento y una reducción de la función barrera de la epidermis, lo que la expone a un mayor daño por la radiación UV, por ejemplo.
¿Cómo afecta el tabaco y el consumo de alcohol a nuestra piel?
El consumo de drogas como el tabaco o el alcohol, son factores oxidantes que se consumen en el día a día y que implican un envejecimiento prematuro no solo a nivel cutáneo sino sintético en general. El consumo de tabaco influye en el brillo de la piel y su tonalidad. El tabaco deteriora la formación de fibroblastos y da lugar a su senescencia.
Algunos estudios señalan que el tabaco induce el daño por estrés oxidativo e inhibe las defensas antioxidante del cuerpo, lo que puede estar involucrado en el proceso de envejecimiento cutáneo.
Recomendaciones para cuidar la piel
El cuidar el nivel de hidratación de la piel y la función barrera cutánea para que pueda ejercer una defensa adecuada frente a temperaturas extremas, contaminación ambiental o de forma más importante frente a la radiación UV, luz visible y radiación infrarroja son los gestos cosméticos más importantes para proteger nuestra piel frente al envejecimiento derivado de la exposición al exposoma.





















