Hoy profundizaremos en un tratamiento que ha despertado mucho interés en nuestros pacientes en los últimos tiempos: los polinucleótidos (Polydeoxyribonucleotides, PDRN). Se trata de una innovación cada vez más presente en consultas dermatológicas para la regeneración dérmica en mujeres a partir de los 35 años . Abordaremos su origen y base farmacológica, mecanismo de acción, principales indicaciones y la evidencia clínica más reciente.
1. Base farmacológica y origen
Los polinucleótidos son fragmentos de ADN de alto peso molecular, purificados para uso médico, conocidos como PDRN (Polydeoxyribonucleotide). Se obtienen principalmente del esperma de salmón (Oncorhynchus keta o mykiss) o de trucha, gracias a procesos de alta pureza (HPT™) que eliminan proteínas inmunogénicas y preservan las cadenas de nucleótidos.
Su estructura bicatenaria y su riqueza en purinas y pirimidinas los convierte en moduladores biológicos capaces de participar en rutas de reparación celular y síntesis de nuevo ADN en tejidos dañados.
2. Mecanismo de acción
- Agonismo del receptor A₂A de adenosina: Los PDRN se unen a este receptor, incrementando niveles de cAMP y activando vías de señalización (PKA, MAPK) que favorecen la proliferación y maduración de fibroblastos, así como la producción de VEGF y angiogénesis. Todo ello mejora la estructura vascular y celular de nuestra piel desde dentro.
- Efecto “scaffold” y retención hídrica: Actúan como andamios extracelulares, atrayendo y reteniendo agua en la dermis, lo que mejora la hidratación y turgencia cutánea. La piel se ve claramente más tensa, luminosa e hidratada.
- Acción antioxidante y antiinflamatoria: Neutralizan radicales libres (ROS) y modulan la inflamación local, reduciendo eritemas y molestias post-tratamiento, ello lo convierte en un tratamiento ideal para pieles sensibles o con tendencia a la rosácea.
3. Indicaciones principales
Los polinucleótidos inyectables se emplean como bioestimulador dérmico en:
- Arrugas finas y líneas de expresión
- Pérdida de firmeza y laxitud cutánea
- Ojeras y piel frágil del contorno periocular
- Fotoenvejecimiento (daño solar)
- Cicatrices de acné y atrofia dérmica
- Piel apagada, con poros dilatados o enrojecida.
Su perfil de seguridad y su acción progresiva los hacen aptos para pacientes que buscan un rejuvenecimiento natural sin aportar volumen artificial y regenreando de forma natural desde el interior.
4. Evidencia clínica y resultados
- Mejora de elasticidad y arrugas: Ensayos clínicos aleatorizados han mostrado mejoras significativas en la elasticidad cutánea y reducción de arrugas moderadas tras tres sesiones mensuales de PDRN.
- Hidratación, firmeza y textura: En un estudio con 36 pacientes, las inyecciones de PDRN aumentaron de forma estadísticamente significativa la hidratación, firmeza, textura y tono de la piel a las 4–6 semanas, manteniéndose los efectos hasta 3–6 meses tras el último tratamiento.
Los polinucleótidos (PDRN) combinan un origen natural con un sólido respaldo farmacológico y clínico. Su mecanismo multimodal—agonismo de receptores A₂A, andamiaje tisular, hidratación y acción antioxidante—ofrece un rejuvenecimiento progresivo y seguro, ideal para mejorar la calidad, tensión y luminosidad de la piel sin cambios drásticos.
Feliz jueves,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















