Seguro que has oído hablar de la microbiota. Pero más allá de la moda, hoy sabemos que esos microorganismos que viven en el intestino y en la piel se comportan como un ecosistema que influye en la barrera, la inflamación, el sistema inmune y hasta en cómo respondemos a algunos tratamientos.
La buena noticia: no necesitas “productos milagro” para cuidarla. Mucho depende de tus hábitos cotidianos.
¿Qué es la microbiota y por qué es tan importante?
La microbiota es el conjunto de bacterias, hongos y virus “amigos”, entre otros, que viven con nosotros (principalmente en intestino, mucosas y piel).
Cuando ese ecosistema está equilibrado, ayuda a:
- Mantener la barrera intestinal y cutánea (menos “fugas”, menos irritación).
- Regular la inmunidad (menos inflamación de bajo grado).
- Producir metabolitos beneficiosos, como los ácidos grasos de cadena corta (ej. butirato), que participan en la modulación inmune.
Cuando se altera (lo que llamamos disbiosis), se ha observado asociación con múltiples enfermedades.
Microbiota intestinal + microbiota cutánea: el “eje intestino–piel”
Cada vez hay más estudios sobre el gut–skin axis: el intestino y la piel se comunican a través de:
- mediadores inflamatorios,
- permeabilidad intestinal,
- metabolitos microbianos,
- y señales inmunológicas.
En investigación clínica se han descrito asociaciones entre disbiosis intestinal y dermatosis frecuentes como:
- dermatitis atópica,
- psoriasis,
- acné,
- rosácea (entre otras).
Y en la piel, por ejemplo, en dermatitis atópica es típico ver alteraciones del microbioma cutáneo (con colonización/crecimiento aumentado de ciertos microorganismos, sobre todo bacterianos) que se relacionan con brotes y empeoramiento de la barrera.
Microbiota y enfermedades más allá de la piel
Además de piel, la microbiota intestinal se investiga intensamente en:
- obesidad y resistencia a la insulina / diabetes tipo 2,
- enfermedades autoinmunes e inflamatorias agudas y crónicas,
- salud mental (eje intestino–cerebro: en meta-análisis se describen diferencias en composición microbiana en depresión).
Cómo mejorar tu microbiota con tu estilo de vida
A) Alimentación: lo que más impacto tiene
1) Más fibra, más diversidad
La fibra es “comida” para tu microbiota. Como objetivo práctico, intenta acercarte a ~25 g/día (idealmente subiendo poco a poco si no estás acostumbrado/a para evitar intolerancia intestinal).
Fuentes: legumbres, verduras, fruta, frutos secos/semillas, avena, cereales integrales.
2) Patrón mediterráneo
Una alimentación tipo Dieta Mediterránea (la mejor del mundo para nuestra salud, no lo olvides) se asocia a mayor diversidad microbiana y mejor perfil metabólico. Piensa:
🥗 verduras + 🍅 frutas + 🫒 AOVE + 🐟 pescado + 🫘 legumbres + 🌾 integrales + 🥜 frutos secos.
3) Fermentados (si los toleras)
Yogur/kéfir natural, chucrut/kimchi, miso, … No son obligatorios, pero pueden ser un complemento.
4) Polifenoles
“Colores” vegetales: frutos rojos, cacao puro, té, uvas, granada, aceite de oliva virgen extra, especias… La microbiota los transforma en compuestos interesantes.
5) Reduce ultraprocesados
No por demonizarlos, sino porque desplazan fibra y variedad, y suelen asociarse a peor perfil inflamatorio.
6) Sueño
Dormir poco y mal se asocia a cambios en microbiota y más inflamación. Si tu semana es caótica, intenta al menos regular horarios y priorizar 7–8 h cuando puedas.
7) Movimiento
El ejercicio regular se relaciona con cambios favorables en diversidad y metabolitos microbianos. No hace falta “matarse”: constancia es mejor que intensidad puntual.
8) Estrés
Estrés sostenido = peor barrera y más inflamación. Prueba “micro-hábitos”: 10 min de paseo, respiración, meditación, estiramientos suaves, luz natural,…
9) Antibióticos: solo cuando tocan
Son necesarios cuando están indicados, pero pueden alterar microbiota intestinal y cutánea. Evita automedicarte y pregunta por pautas de apoyo (alimentación, etc.) durante y después.
Microbiota cutánea: consejos de piel “pro-microbioma”
- Limpieza suave (evita “arrasarlo todo” mañana y noche).
- No abuses de exfoliantes, tónicos astringentes o antisépticos sin indicación.
- Hidrata la barrera (una piel con barrera íntegra favorece un microbioma más estable).
- En piel acneica o con tratamientos médicos: sigue tu pauta, pero evita añadir “capas y capas” irritantes por tu cuenta.
Un plan fácil para empezar esta semana
✅ 1 ración de legumbre 3 veces/semana
✅ 2 frutas/día + 2 raciones de verdura/día (mínimo)
✅ Cambia pan/arroz/pasta a versión integral varias veces/semana
✅ Un puñado de frutos secos naturales 4–5 días/semana
✅ 20–30 min de paseo 5 días/semana
✅ 1 ajuste de sueño: misma hora de despertar la mayoría de días.
Recuerda que el perfeccionismo es enemigo de la acción. Empieza por poquito, pero empieza hoy.
Feliz martes
Marina
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















