Hábitos con evidencia científica que ayudan a frenar el envejecimiento de la piel… y del organismo
Envejecer es inevitable. Cómo envejecemos, no tanto.
Hoy sabemos que muchos de los cambios asociados al envejecimiento no dependen solo de la genética, sino también de pequeños hábitos diarios que influyen directamente en la inflamación, el estrés oxidativo y la capacidad de regeneración de nuestras células.
La piel, de hecho, suele ser el primer órgano donde aparecen estas señales. Es nuestra chapa y tenemos la misma desde que nacemos hasta que morimos, como los coches. Tiene memoria, se expone al sol, calor, estrés,….es nuestra primera barrera de defensa frente al exterior y eso se nota.
¿Qué hábitos han demostrado ayudar a envejecer mejor?
- Dormir bien
Durante el sueño se activan procesos fundamentales de reparación celular. Dormir poco o mal favorece la inflamación, empeora la función barrera de la piel y acelera la aparición de arrugas y pérdida de luminosidad. - Protegerse del sol todos los días
La radiación ultravioleta es una de las principales causas del envejecimiento cutáneo prematuro. La fotoprotección diaria sigue siendo el gesto antiedad más eficaz que existe. Recuerda, en Canarias es una obligación. Factor 50 y de amplio espectro. - Mantener una alimentación antiinflamatoria
Dietas ricas en verduras, frutas, proteínas de calidad, omega-3 y antioxidantes se asocian con un mejor envejecimiento celular. El exceso de azúcar y ultraprocesados favorece procesos de glicación que afectan al colágeno y la elasticidad de la piel. - Hacer ejercicio físico de forma regular
La actividad física mejora la circulación, disminuye la inflamación sistémica y se relaciona con una mejor salud metabólica y cutánea. Tanto ejercicios de fuerza como aeróbicos. Caminar es genial, deberías hacerlo a diario. - Reducir el estrés crónico
El exceso mantenido de cortisol acelera el envejecimiento de la piel, altera el microbioma cutáneo y favorece brotes de acné, rosácea o dermatitis. Intenta adquirir herramientas para manejarlo mejor. Caminar también te ayudará para este punto. - No fumar
El tabaco disminuye la oxigenación de los tejidos, degrada colágeno y elastina y acelera claramente el envejecimiento facial. Si no te motiva a dejar de fumar el cáncer de pulmón, piensa en que te vas a arrugar como una pasa si sigues con esa adicción. - Cuidar la piel con criterio médico
Más productos no significa mejores resultados. Una rutina sencilla, constante y adaptada a cada piel suele ser mucho más eficaz que seguir tendencias virales sin supervisión. Insisto, lo fundamental es el protector solar.
En dermatología cada vez hablamos más de prevención y salud global. El objetivo ya no es solo “verse más joven”, sino mantener una piel sana, funcional y luminosa durante más tiempo. Que te proteja, que no te pique, que no se rompa, que te acompañe y te haga sentir bien.
Porque envejecer bien empieza mucho antes de que aparezcan las arrugas. Hay cosas que sí puedes elegir. A por ello.
Feliz miércoles
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















