Muchas veces me preguntan los pacientes en la consulta si es muy estresante trabajar tantas horas y por qué siempre estoy tan contenta en la consulta. Pues tras 25 años dedicada a esto, realmente estoy orgullosa de salir a trabajar cada día con un montón de ilusión. Me lo paso bien con mis pacientes y con mis compañeras. Doy gracias por ello.
En un mundo que va tan rápido, muchas veces caemos en la rutina de hacer las cosas en automático: trabajar, cuidar, resolver, cumplir… y sin darnos cuenta, se nos escapan los momentos más valiosos. ¿Sabes lo que lo cambia todo?. Estar realmente presente.
Hoy quiero invitarte a detenerte un momento y reconectar con tu día a día.
Hay un par de preguntas que podemos hacernos cuando nos sintamos en piloto automático:
- ¿Estoy realmente presente en lo que hago?
- ¿Me emociona, me motiva, me inspira lo que hago cada día?
- ¿Estoy dando lo mejor de mí?
Cuando hacemos las cosas con entusiasmo, entrega y conciencia, todo cambia. Nuestra energía cambia. Las personas lo notan. Y lo más importante: nos sentimos vivos y felices.
La felicidad no es un lugar al que se llega, sino una forma de caminar. Hay un montón de cosas que disfrutar por el camino. Simplemente tenemos que abrir bien los ojos.
Elige poner el corazón en lo que haces, aunque sea un gesto pequeño.
En hacer tu trabajo con ganas, cuidar a otros con cariño, dedicarte tiempo, mejorar… no por obligación, sino porque te nace hacerlo bien.
Cada día es una oportunidad de dar lo mejor de ti, no para ser perfect@, sino para estar en paz contigo.
Y eso, créeme, se nota en tu piel, en tu mirada y en tu energía.
Feliz jueves,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















