Hoy quiero hablarte sobre lo que podemos hacer en nuestro día a día, de forma sencilla para tener una piel y una vida más longeva.
No se trata solo de tener menos arrugas. Se trata de conseguir una piel más sana, resistente, luminosa y protegida frente al paso del tiempo, la inflamación, el sol y otros factores externos.
La piel longeva se construye con pequeños gestos repetidos cada día.
1. El mejor tratamiento antiedad sigue siendo la fotoprotección
La radiación ultravioleta es uno de los factores que más acelera el envejecimiento cutáneo. Favorece manchas, pérdida de colágeno, arrugas, textura irregular y, lo más importante, aumenta el riesgo de cáncer de piel. Y aquí en Canarias, el índice UV es muy alto y extremo casi todo el año. Para lo bueno y para lo malo.
Por eso, la fotoprotección no debería reservarse solo para la playa o la piscina. Aunque esté nublado. Aunque haya panzaburro. Aunque vivas en Guamasa.
Mi consejo:
Usa fotoprotector de amplio espectro a diario en las zonas expuestas.
Aplícalo en cantidad suficiente.
Reaplica si estás al aire libre, sudas o te bañas.
No dependas solo de la crema: busca sombra, usa sombrero, gafas de sol y ropa adecuada.
Recuerda: el protector solar no sirve para estar más horas al sol, sino para proteger mejor la piel durante una exposición razonable.
2. Dieta mediterránea: también es cuidado de la piel
Cada vez entendemos mejor la relación entre piel, inflamación, metabolismo y estilo de vida.
Una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, pescado, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra aporta antioxidantes, grasas saludables y compuestos antiinflamatorios que pueden ayudar a mantener una piel más equilibrada.
Un estudio clínico reciente realizado en pacientes con psoriasis mostró que una intervención con dieta mediterránea durante 16 semanas mejoró la gravedad de la enfermedad como complemento al tratamiento dermatológico.
Esto no significa que la dieta sustituya a los tratamientos médicos. Significa que lo que hacemos cada día también puede acompañar y potenciar la salud de la piel.
3. Revisa tus lunares: una vez al mes puede marcar la diferencia
La autoexploración de la piel es sencilla y muy útil. Una vez al mes, observa tu piel con buena luz, incluyendo espalda, cuero cabelludo, plantas de los pies, uñas y zonas menos visibles.
Puedes guiarte por la regla ABCDE:
A de asimetría: una mitad no se parece a la otra.
B de bordes: irregulares, mal definidos o dentados.
C de color: varios colores o cambios de color.
D de diámetro: lesiones que crecen o superan aproximadamente los 6 mm.
E de evolución: cualquier cambio en tamaño, forma, color, picor, sangrado o aparición de una lesión nueva.
Ante la duda, consulta. No esperes a que una lesión duela: muchos cánceres de piel no dan síntomas al principio.
4. El reto de esta semana
Elige un hábito sencillo y repítelo cada día:
Dejar el fotoprotector junto al cepillo de dientes.
Añadir aceite de oliva virgen extra, fruta, semillas y frutos secos a tu rutina.
Hacer una revisión rápida de lunares el primer domingo de cada mes.
La piel longeva no se consigue con un único tratamiento, sino con constancia, prevención y revisiones adecuadas.
Si tienes una mancha nueva, un lunar que cambia o una herida que no cura, pide una valoración dermatológica.
Tu piel no necesita improvisación. Necesita prevención.
Un abrazo
Marina
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















