A lo largo de mi trabajo en consulta, he comprobado una y otra vez que la salud de mis pacientes no solo se logra al cuidar nuestra piel ( en mi caso como dermatóloga) o nuestros órganos, sino también de conocernos a fondo para lograr un equilibrio: cómo somos, cómo actuamos y cómo nos relacionamos con otras personas. Por eso hoy quiero compartir contigo una herramienta que me parece fascinante y que me enseñó nuestra compañera Desirée, psiquiatra de Dermaten que para mí es un ejemplo de persona empática: los colores de la personalidad.
Este modelo, sencillo pero muy práctico, clasifica los estilos de comportamiento en cuatro grandes colores: rojo, verde, amarillo y azul. Cada uno tiene su energía, motivaciones y manera de comunicarse. Conocer tu color —y el de quienes te rodean— puede ayudarte a comprender mejor tus reacciones, mejorar tus vínculos y cultivar una empatía más profunda con los demás.
🔴 Rojo: el color de la acción
Los rojos son líderes naturales. Les gusta tomar decisiones, avanzar rápido y lograr objetivos concretos. A veces pueden parecer dominantes o impacientes, pero en realidad buscan eficiencia y resultados.
- Fortalezas: iniciativa, determinación, visión.
- Debilidades: impaciencia, intolerancia a la lentitud, dificultad para delegar.
- ¿Cómo tratarlos? Sé directo, concreto y respeta su ritmo rápido. Valoran la autonomía y la efectividad.
🟢 Verde: el color de la armonía
Los verdes son calmados, empáticos y siempre buscan evitar el conflicto. Les importa la paz, la estabilidad y que todos se sientan cómodos. A veces pueden dejar de expresar sus necesidades por no incomodar a otros.
- Fortalezas: paciencia, escucha activa, equilibrio.
- Debilidades: dificultad para decir “no”, lentitud en la toma de decisiones.
- ¿Cómo tratarlos? Sé amable, muestra interés por su mundo emocional y evita las confrontaciones directas. Necesitan sentirse valorados.
🟡 Amarillo: el color del entusiasmo
Los amarillos son creativos, alegres y espontáneos. Disfrutan estar rodeados de gente, iniciar nuevos proyectos y ver siempre el lado positivo. Aunque a veces les cuesta organizarse o seguir estructuras, su buena energía contagiosa los hace inspiradores.
- Fortalezas: sociabilidad, creatividad, motivación.
- Debilidades: dispersión, poca constancia, dificultad para seguir rutinas.
- ¿Cómo tratarlos? Escúchalos con entusiasmo, reconoce sus ideas y evita reprimir su expresividad.
🔵 Azul: el color de la precisión
Los azules son analíticos, responsables y cuidadosos. Necesitan tiempo para pensar antes de actuar, les incomoda el caos y valoran el orden. Suelen exigirse mucho a sí mismos y a los demás.
- Fortalezas: organización, perfección, lógica.
- Debilidades: rigidez, necesidad de control, miedo a equivocarse.
- ¿Cómo tratarlos? Respeta su necesidad de detalle, evita presionarlos y dale tiempo para procesar la información.
¿Y tú? ¿De qué color eres?
Quizá ya te reconociste en uno… o en varios. Porque sí: todos tenemos un poco de cada color, aunque uno suele predominar en nuestras conductas más espontáneas.
👉 Hacerte esta pregunta no solo te ayuda a conocerte mejor, sino también a ser más comprensiva con los demás. ¿Cuántas veces hemos tenido malentendidos simplemente porque no entendemos el estilo de comunicación del otro?. A veces hay que pararse a reflexionar sobre esto.
Saber que tu pareja es azul y necesita estructura, mientras tú eres amarilla y te mueves por impulsos, puede mejorar enormemente la convivencia. O comprender que una amiga verde no te enfrenta porque valora la paz más que la confrontación, puede ayudarte a no tomarlo como falta de interés o como algo personal.
Cuidar tu interior también es salud
En Dermaten creemos que el bienestar va más allá de lo físico. Por eso, compartir estas herramientas emocionales forma parte de nuestro compromiso contigo.
Feliz finde
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
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