En este difícil momento de confinamiento, al que se puede añadir en ocasiones un componente de ánimo depresivo o ansioso, es importante mantener un estilo de vida saludable: por un lado, para afianzar en toda la familia pautas de alimentación sana y actividad física, y por otro, para evitar ganar peso.
Hay que tener en cuenta que el gasto calórico se ha visto enormemente disminuido por la reducción de movilidad, de tal forma que se ha reducido únicamente a la actividad física que cada uno realice en su domicilio. La práctica de ejercicio es importante, y si dispones de equipamiento (cintas de correr, bicicletas, elípticas, pesas, etc.) es hora de darle uso. En cambio, mucha gente no dispone del mismo, teniendo que idear programas de ejercicio de manera individual (caminar por la casa, hacer estiramientos, etc.). Una buena opción es intentar aprovechar los avances tecnológicos para hacer clases online (de gimnasia, yoga, pilates, etc.) en lugar de hacer un uso sedentario de las mismas.
Volviendo a la alimentación, es importante no comprar alimentos ultraprocesados para no tener la tentación en casa. Estos deben ser sustituidos por otros más saludables como infusiones, zumos naturales, frutos secos, etc. Esto evitará que intentemos calmar los picoteos entre horas o la ansiedad con alimentos desaconsejados.
Como comentábamos, este es un momento ideal para introducir o afianzar la toma diaria de frutas y verduras. El pan, la pasta y el arroz tienen que estar presentes en nuestra dieta (si son integrales, mejor). Y, por supuesto, no hay que olvidarse de la proteína (carnes, pescados, huevos y lácteos). Los yogures también son una buena alternativa para la media mañana y merienda.
Los niños, al igual que los mayores, son un colectivo vulnerable. Por ello la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) ha publicado recientemente una serie de recomendaciones para que los más pequeños de la casa sigan una rutina saludable durante el confinamiento. A continuación te los enumeramos:
Consejos saludables para niños durante el confinamiento
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Planificar los menús.
Ahora más que nunca tenemos tiempo para planificar y cocinar las comidas. Además de nutricionalmente saludable, resulta un buen ejercicio de distracción para toda la familia, y también nos ayudará a no realizar compras compulsivas.
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El estado de confinamiento NO es una excusa para no seguir una dieta equilibrada.
Es más importante que nunca el mantener unos hábitos saludables. Deben consumirse al menos 2 raciones de verduras y hortalizas cada día, bien como plato principal o como guarnición. Pueden ser frescas, o bien utilizar congelados. En cualquier caso, hay que evitar el consumo de de alimentos ricos en sal, azúcares añadidos y grasas poco saludables (como bollería, pizzas, etc.). Además, el agua debe ser la principal bebida de todos los miembros de la familia.
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La fruta como postre recomendado.
Debemos evitar el consumo de otros productos como postre, siendo su uso ocasional. Actualmente hay fruta de temporada que aguanta períodos de almacenamiento largos.
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Desayunar en familia.
Despertarse pronto y desayunar todos juntos ayudará a empezar el día con energía. Aquí podemos poner en práctica la dieta mediterránea: un vaso de leche u otro producto lácteo, una fruta y un poco de pan con aceite de oliva virgen extra. Igualmente hay que mantener la rutina de acostarse pronto.
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Cuidar el aspecto y el entorno.
Es importante asearse todos los días y ponerse ropa cómoda para estar en casa. Hacer la cama, ventilar la habitación y ordenarla (que pida ayuda si no puede hacerlo solo).
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Limitar el uso diario de las pantallas (móvil, consola, etc.).
Es importante que sigan en contacto con sus amigos de vez en cuando, pero trata de negociar con ellos un tiempo máximo de uso y evitar que las utilicen mientras comen. Puedes proponerles, por contra, realizar actividades en familia como juegos, bailes, manualidades, etc. que les hagan moverse y divertirse. Esto a su vez fomentará su creatividad.





















