Recientemente hemos leído en todos los medios de comunicación la noticia de que Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, deja vía libre para que pizzas, hamburguesas y patatas vuelvan al menú escolar. De esta forma flexibiliza los menús de los niños y facilita que este tipo de comida rápida se puede servir cada día en las escuelas del país.
Por ello hemos hablado con nuestra dermatóloga, la Dra. Marina Rodríguez, y el endocrino de nuestra clínica, el Dr. José Pablo Suárez, para ver qué efectos tiene este tipo de alimentación en nuestra salud.
¿Cómo influye la comida rápida en la piel?
No solo las condiciones genéticas influyen en nuestra piel, sino que hay una serie de factores ambientales (exposomas), como la alimentacion, uso de cosméticos, radiación ultravioleta, estrés, insomnio… que puede afectar a nuestro proceso de envejecimiento.
“En cuanto a la alimentacion, el consumo de grasas de origen animal, productos lácteos, mantequilla, carnes rojas o azucares refinados pueden influir, según estudios clínicos, en que nuestra piel tenga hasta un 25% más de envejecimiento, si lo comparamos con pacientes que no tienen dietas ricas en ese tipo de productos”, según apunta la Dra. Marina Rodríguez.
Por ello incluir ‘comida rápida’ en nuestra dieta provoca en nuestra piel:
- Mayor predisposición a cuadros inflamatorios
- Mayor envejecimiento
La comida rápida aumenta el riesgo y muerte cardiovascular
El Dr. José Pablo Suárez nos explica que esta nueva “política” de Trump de reintroducir en los colegios estadounidenses comida rápida (bollería, hamburguesas, bebidas azucaradas, etc.) es un atentado contra la evidencia científica que ha demostrado que ese tipo de comida provoca además de obesidad (importante problema en dicho país), un aumento del riesgo y muerte cardiovascular.
Una cuarta parte de los niños españoles tiene sobrepeso
En España la obesidad y el sobrepeso también son problemas que preocupan a las autoridades y a los profesionales sanitarios. De hecho, tal y como nos explica el endocrino de Dermaten Clínicas, se han establecido estrategias, como NAOS, que promueve hábitos saludables y ejercicio físico en todas las esferas, pero haciendo hincapié en los niños.
En el estudio ALADINO 2015 realizado en más de 10000 niños entre 6 y 9 años, ya se observó una disminución significativa de la prevalencia de sobrepeso (aunque sigue presente en una cuarta parte de la muestra) y no siguió aumentando la de obesidad (estabilizada en torno a una quinta parte de los niños).





















