Hoy quiero hablarte de algo muy importante: cómo detectar de forma precoz un cáncer de piel.
Cuando hablamos de cáncer de piel, hablamos sobre todo de dos grandes grupos: melanoma y cáncer de piel no melanoma, que incluye principalmente los carcinomas cutáneos, sobre todo el basocelular y el espinocelular. El melanoma es menos frecuente, pero puede ser más agresivo; los carcinomas suelen crecer más lentamente, aunque también pueden invadir tejidos y causar problemas si se detectan tarde.
Los datos nos recuerdan por qué merece la pena revisar la piel con regularidad. En España se estimaron 20.854 nuevos cánceres de piel en 2024: 14.784 no melanoma y 6.070 melanomas, y la Asociación Española Contra el Cáncer señala que la incidencia ha aumentado alrededor de un 40% en los últimos 4 años. En Canarias, el Observatorio de la AECC situó los tumores de piel entre los 5 más frecuentes en 2020, con 798 casos estimados (el 6,82% del total), y en la provincia de Santa Cruz de Tenerife se comunicaron 579 casos de cáncer de piel en 2024, siendo uno de los tumores más diagnosticados.
La buena noticia es que la piel se ve. Y eso significa que, en muchos casos, podemos detectar señales de alarma antes si aprendemos a mirarla bien. Tanto la autoexploración como la valoración por Dermatología ayudan a detectar lesiones sospechosas cuando todavía son tratables.
¿Cómo hacer una correcta autoexploración de la piel en casa?
Lo ideal es hacerla una vez al mes, en una habitación bien iluminada, sin ropa, con un espejo de cuerpo entero y otro de mano. Empieza mirando la piel de frente y de espaldas; después revisa los lados con los brazos levantados. Observa bien axilas, antebrazos, palmas, uñas, piernas, pies, plantas, espacios entre los dedos, cuello, cuero cabelludo, espalda y glúteos. En el cuero cabelludo conviene separar el pelo o pedir ayuda si no puedes solo.
Señales de alarma generales que debes tener en cuenta:
Debes pedir revisión si notas:
- una lesión nueva que aparece y crece,
- una herida o costra que no cura en varias semanas,
- una zona que sangra con facilidad,
- una placa rojiza y áspera que descama,
- una lesión con aspecto de verruga,
- o un lunar o mancha que cambia de tamaño, forma o color, pica, sangra o duele.
Cómo sospechar un melanoma: la regla ABCDE
Para el melanoma usamos una regla sencilla:
- A de Asimetría: una mitad no se parece a la otra.
- B de Bordes: bordes irregulares, mal definidos o “recortados”, vamos que no son lisos.
- C de Color: varios colores en la misma lesión.
- D de Diámetro: muchas veces mide más de 6 mm, aunque puede ser más pequeño.
- E de Evolución: cambia con el tiempo.
Además, hay otra pista muy útil: el llamado “patito feo”. Es decir, una mancha o lunar que no se parece al resto de tus lunares. También debe revisarse si pica, sangra o cambia de forma llamativa. Y no olvides que algunos melanomas pueden aparecer en palmas, plantas o debajo de las uñas.
Qué aspecto puede tener un cáncer de piel no melanoma
El carcinoma basocelular suele presentarse como un bultito brillante o perlado, una lesión rosada con borde elevado, una zona plana parecida a una cicatriz o una herida que no termina de curar o que cura y vuelve a abrirse. A veces sangra con pequeños roces. Suele aparecer en zonas expuestas al sol.
El carcinoma espinocelular suele parecer una placa roja y áspera, una lesión que descama o forma costras, un bulto elevado, una úlcera que no cura o una lesión con aspecto de verruga. Puede aparecer en zonas muy expuestas al sol, pero también sobre cicatrices o heridas crónicas,m labio inferior, lengua,…
Factores de riesgo del melanoma
Algunos factores aumentan el riesgo de melanoma:
- la radiación ultravioleta y las quemaduras solares, especialmente si fueron intensas y ocurrieron en la infancia,
- el uso de cabinas de bronceado,
- tener la piel clara, pecas, ojos claros o pelo rubio/rojizo,
- tener muchos lunares o lunares atípicos,
- antecedentes personales o familiares de melanoma u otros cánceres de piel,
- y situaciones de inmunosupresión por trasplante, enfermedades reumatológicas, medicación, etc
Factores de riesgo del cáncer de piel no melanoma
En los carcinomas cutáneos influye sobre todo:
- la exposición solar acumulada a lo largo de los años,
- la piel clara,
- la edad,
- haber tenido ya otro cáncer cutáneo,
- la inmunosupresión,
- antecedentes de radioterapia,
- algunas cicatrices o heridas crónicas,
- y, en el caso del carcinoma espinocelular, también el tabaco y ciertos tipos de VPH en localizaciones concretas.
Quiero insistir en una idea importante: no todo lunar es malo, pero toda lesión que cambia o presenta signos de alarma debe hacer que actuemos con rapidez. Y aunque tengas la piel morena o no te quemes con facilidad, también puedes desarrollar cáncer de piel.
Por eso, ahí va mi consejo
mírate la piel una vez al mes, no ignores una lesión que cambia y consulta pronto si algo te llama la atención.
Detectarlo a tiempo puede marcar una gran diferencia.
Un abrazo,
Marina–
Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















