Me contaba un paciente ayer en la consulta mientras le revisaba los lunares (revisar lunares y pinchar cosas siempre me lleva a conversaciones súper interesantes con mis pacientes ☺️), que su mujer estaba haciendo queso fresco en casa. Si llevas recibiendo esta newsletter desde hace tiempo, sabrás que amo los fermentos y que tengo un mini-zoológico de ellos en casa. Pues lo del queso, lo había intentado alguna vez, pero después me olvidé del tema. Lo de ayer volvió a despertar mi curiosidad por hacer queso casero, así que me he puesto a investigar y te explico cómo hacerlo por si te animas.
Te dejo una guía muy práctica para hacer queso casero saludable en casa: ingredientes, dónde conseguir el cuajo, versiones con leche de vaca, cabra y una opción vegana, además de utensilios (y trucos para no gastar de más). Al final encontrarás también cómo elegir un queso “bueno” cuando lo compras ya hecho, y qué cosas conviene evitar.
Nota importante de seguridad: para hacer queso en casa, la recomendación más segura es usar leche pasteurizada y mantener una higiene estricta. La leche cruda aumenta el riesgo de infecciones alimentarias.
1) ¿Por qué el queso puede ser una buena opción “saludable”?
El queso es un alimento concentrado en:
- Proteína (sacia y ayuda a mantener masa muscular)
- Calcio y fósforo (salud ósea)
- Vitaminas y minerales como B12 (en quesos de leche), y otros micronutrientes según el tipo de leche que uses.
Peeero: muchos quesos también son altos en sal y grasas saturadas, así que la clave es tipo + cantidad + frecuencia.
En algunas personas con acné, el consumo de leche se asocia a más brotes; en cambio, en una meta-análisis no se vio una asociación clara con queso. Si sospechas que te influye, lo ideal es comentarlo con tu dermatólogo/a y valorar ajustes de forma individual.
2) Utensilios necesarios (y cómo improvisarlos sin gastar)
Lo básico:
- Olla grande
- Cuchara/espátula
- Colador grande
- Paño limpio tipo gasa / tela fina (o una camiseta 100% algodón muy limpia)
- Bol para recoger el suero
- Termómetro de cocina (muy recomendable, pero no imprescindible para el queso “exprés”)
Para dar forma (opcional):
- Molde de queso/ricotta… o un colador pequeño
- Peso para prensar: un plato + 1–2 latas/botellas de agua
Truco higiene: lava bien y, si puedes, escalda o hierve el paño y utensilios (agua muy caliente) antes de empezar.
3) Ingredientes base y “reglas saludables”
Ingredientes (queso lácteo):
- Leche (vaca o cabra)
- Coagulante: limón/vinagre (quesos rápidos) o cuajo (textura más “de queso”)
- Sal (mejor poca) y especias/hierbas para dar sabor ( a mí me encanta con albahaca, romero, tomillo, pimentón,…)
Elige bien la leche
- Para que cuaje bien, mejor pasteurizada normal (de nevera).
- Evita leche UHT / ultra-pasteurizada, porque el tratamiento térmico puede dificultar que se forme una cuajada firme.
4) ¿Dónde comprar el cuajo?
En España suele encontrarse en:
- Farmacias (a veces como cuajo líquido para cuajadas/queso)
- Tiendas online de insumos queseros (cuajos y coagulantes)
Tipos de cuajo (para elegir “más saludable” y según dieta)
- Animal
- Microbiano/vegetariano (fermentación de microorganismos; opción habitual para vegetarianos)
- Quimosina producida por fermentación (funcionalmente equivalente; suele ser apta para vegetarianos según el producto)
👉 Para casa, lo más fácil suele ser cuajo líquido o microbiano. Sigue siempre la dosis del envase (cambia mucho según potencia).
5) Receta 1: Queso fresco “exprés” (la opción más simple y ligera)
Este método es de coagulación ácida (sin cuajo). Ideal para empezar.
Necesitas: 1 L de leche, 2–4 cucharadas de limón o vinagre, pizca de sal.
Pasos:
- Calienta la leche (sin hervir fuerte) hasta que esté muy caliente.
- Añade el ácido poco a poco y remueve suave hasta que “se corte” (cuajada + suero).
- Vuelca en colador con paño y deja escurrir 10–30 min según textura.
- Sala poco y añade especias (orégano, pimienta, cúrcuma, ajo en polvo…). ()
Versión más saludable: usa menos sal y saboriza con hierbas, limón, pimentón, etc.
6) Receta 2: Queso fresco con cuajo
Necesitas: 1–2 L de leche pasteurizada (no UHT), cuajo, paño/colador, molde (o colador).
Pasos generales (orientativos):
- Calienta la leche a tibio (temperatura templada, sin hervir).
- Disuelve el cuajo en un poco de agua (según indicación) y mézclalo.
- Reposa sin mover hasta cuajar.
- Corta la cuajada en dados, deja asentar y escurre.
- Moldea y enfría.
(Cada cuajo marca tiempos y dosis distintos, así que el envase manda.)
7) Leche de cabra vs vaca (en casa)
Ambas funcionan para queso fresco. Muchas personas perciben la leche de cabra como más suave, pero lo importante para el resultado es:
- que la leche no sea UHT
- higiene + buen escurrido
- y controlar la sal
8) Opción vegana “tipo queso” (sin cuajo)
Aquí el objetivo no es “cuajar leche”, sino lograr textura y sabor tipo queso.
A) “Queso” de tofu (rápido y alto en proteína)
- Tofu firme + limón + sal mínima + ajo en polvo + levadura nutricional (opcional)
Trituras o chafas, ajustas textura y formas. Ideal para untar o ensaladas.
B) “Ricotta” de almendra o anacardo (cremosa)
- Anacardos/remojados + limón + pizca de sal + agua + especias
Tritura hasta crema y enfría. Puedes espesar con un poco de agar si quieres formato “cortable”.
9) Si vas a comprar queso: qué elegir y qué evitar
✅ Mejor elegir:
- Lista de ingredientes corta: leche + fermentos/cultivos + sal + cuajo
- Opciones menos saladas si tienes tensión alta o retención
- Porciones moderadas (un “tamaño pulgar” como guía aproximada)
❌ Evitar a menudo:
- “Preparados/queso fundido” y ultraprocesados con aceites, almidones y mucha sal
- Quesos muy salados como consumo diario si ya tomas sal en otras comidas (muchos quesos aportan bastante sodio)
10) Recordatorio de seguridad alimentaria
- Prioriza leche pasteurizada y conservación en frío.
- Los quesos frescos caseros son para consumo rápido y siempre refrigerados.
Ya me contarás qué tal te queda,Un abrazo,Marina
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Dr. M. Rodriguez-Martin MD, PhD
Dermatologist
Tenerife, Spain
www.dermaten.es





















