No esperes a que pase: haz que pase.
Tus metas no se cumplen por casualidad, se cumplen por decisión. A veces confiamos en que la vida “ya pondrá las cosas en su sitio”, como si la oportunidad tuviera nuestro número guardado y fuese a llamarnos cuando menos lo esperemos. Pero las metas no llegan por arte de magia: llegan cuando damos el primer…
























