Tres gestos estoicos que cambian el día (y la piel) sin que te des cuenta.
La mañana en que Carmen decidió dejar de pelearse con su pielTres gestos estoicos que cambian el día (y la piel) sin que te des cuenta. Aquella mañana, Carmen se miró al espejo con el gesto automático de quien espera una mala noticia. Dos granitos en la barbilla parecían minúsculos faros que atraían su atención.…















